Mis primeras incursiones en la calle, Soto y en mi casa han sido toda una experiencia...y Mariana se empeña en intentar que no me haga el pis y la caca en casa, sino en la calle...a veces lo consigue y otras tengo que recordarle que no me puedo aguantar más, o que aún no tengo ganas...
Después de una siesta larga y forzada, ya que Mariana desapareció de mi vista y no respondía a mis llantos, volvió a aparecer y pude volver a salir...y ale, al pipican que hay junto a casa...jolin, no sé que tiene, que volví a tener ganas de hacer caquita y de nuevo me recompensó con más caricias y palabras que me reconfortaban...
Luego un largo paseo para encontrarme con más congéneres más o menos simpáticos, personas que me tocaban y hablaban y más sonidos y cosas nuevas por descubrir...ufff, creo que después de haber cenado me voy a echar de nuevo...ta luegooo!







No hay comentarios:
Publicar un comentario